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ROYA AMARILLA O POLVILLO ESTRIADO: “NUEVA” ENFERMEDAD EN TRITICALE

ROYA AMARILLA O POLVILLO ESTRIADO: “NUEVA” ENFERMEDAD EN TRITICALE


La resistencia en triticale a las enfermedades ha sido considerada una de sus más importantes y durables ventajas. Sin embargo, el reciente brote detectado en esta última temporada de roya amarilla o polvillo estriado, causado por el hongo basidiomicete Puccinia striiformis f. sp. tritici, que afectó significativamente al triticale, pareciera poner en duda o simplemente indicar que se perdió esta gran ventaja o atributo del cultivo.
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Por Rafael Galdames G.
Ingeniero Agrónomo, especialista en Fitopatología
Investigador INIA Carillanca
rgaldame@inia.cl

Claudio Jobet F.
Ingeniero Agrónomo Ph.D., Mejoramiento Genético Trigo y Triticale
Investigador INIA Carillanca
cjobet@inia.cl



El cutivo del triticale (X. Triticosecale Wittmack) a nivel mundial ha experimentado un incremento sostenido en las últimas décadas, alcanzando una superficie cosechada de 4.165.783 ha al 2017 (FAOSTAT).

En Chile, la superficie sembrada de triticale desde el año 2007 ha superado las 20.000 hectáreas -concentradas desde Collipulli al sur-, transformándose en uno de los cultivos de importancia nacional (ODEPA, 2019). (Ver Figura 1)

Actualmente, existen cultivares de buen tipo agronómico, alto nivel productivo y adecuada calidad para su uso en alimentación animal y consumo humano. Esto, gracias al permanente esfuerzo y dedicación que ha invertido el Programa de Mejoramiento Genético en triticale del INIA, donde dos cultivares, Aguacero INIA y Faraón INIA, se han posicionado en casi la totalidad de la superficie sembrada.

Alrededor de 32 enfermedades causadas por hongos, bacterias, virus y nemátodos han sido descritas afectando al cultivo a nivel mundial; varias de las cuales han sido consideradas de muy baja ocurrencia. Sin embargo, este panorama ha ido cambiando, especialmente debido al incremento de su superficie sembrada y la exposición del cultivo a diferentes estreses ambientales y causados por agentes fitopatógenos.

A la fecha, un reducido número de patologías han sido descritas en triticale, siendo la mayoría de ellas comunes a las que afectan a sus progenitores; trigo y centeno.

La resistencia en triticale a las enfermedades ha sido considerada una de sus más importantes y durables ventajas. Sin embargo, el reciente brote detectado en esta última temporada de roya amarilla o polvillo estriado, causado por el hongo basidiomicete Puccinia striiformis f. sp. tritici, que afectó significativamente al triticale, pareciera poner en duda o simplemente indicar que se perdió esta gran ventaja o atributo del cultivo.

ROYA AMARILLA O POLVILLO ESTRIADO (PUCCINIA STRIIFORMIS F. SP. TRITICI), PROBLEMA ACTUAL EN TRITICALES

La roya estriada o polvillo estriado es causada por el hongo basidiomicete Puccinia striiformis, y es reconocida en Chile como una enfermedad endémica que se presenta afectando algunos cereales y pastos. Uno de sus síntomas característicos y más conocidos consiste en el desarrollo de pústulas de color amarillo anaranjado en las hojas, las que siguen un patrón de estrías lineales y paralelas a la nervadura de las mismas. A nivel global es considerada como una enfermedad frecuente en áreas templadas, húmedas y de temperaturas bajas (7-12 ºC son considerados óptimos para la germinación de sus esporas infectivas o uredosporas). Sin embargo, epidemias devastadoras han sido reportadas en zonas más cálidas o calurosas, indicando que las poblaciones de este patógeno han desarrollado adaptación a más altas temperaturas. Puccinia striiformis posee variantes genéticas que dan cuenta de su afinidad sobre sus hospederos o cultivos que parasita, lo cual llevó a acuñar el concepto de forma specialis o “f. sp.”. Para el caso de la roya amarilla del trigo se identifica al agente causal como Puccinia striiformis f. sp. tritici (Pst). A pesar que Pst normalmente es reconocido como el agente causal de la roya amarilla en trigo común (Triticum aestivum L.), tiene un rango de hospederos más amplio que incluye trigos duros (T. turgidum var.durum L.), trigos silvestres (T. dicoccom Schrank ex Schübl. T. dicoccoides Korn) y triticale (X. Triticosecale Wittmack). Ocasionalmente, puede atacar algunos cultivares de cebada (Hordeum vulgare L.) y de centeno (Secale cereale L.), pudiendo también infectar varias especies de pastos o gramíneas silvestres y/o forrajeras.

¿QUÉ ES UNA RAZA DE PST Y PORQUE ES IMPORTANTE DETERMINARLA?

P. striiformis, al igual que muchos hongos en la naturaleza, posee diferentes mecanismos mediante los cuales genera variantes genéticas en sus poblaciones, es decir, no todos los individuos que las constituyen son idénticos entre ellos y, en consecuencia, se comportan de forma diferente frente al cultivo.

La existencia de razas es el mejor ejemplo de lo anterior. Para las royas, en general, la raza frecuentemente es definida por el patrón de compatibilidad e incompatibilidad en la interacción con el cultivo. Una roya es virulenta (ejemplo: capaz de causar pústulas en el cultivo) en una interacción compatible, y es avirulenta (no produce infección o es muy baja) en una interacción incompatible. Este comportamiento (compatilidad/incompatibilidad) depende de la existencia de genes de resistencia (genes R), razón por la cual, el fitomejorador debe buscar e identificar estos genes en la planta, de tal manera de dirigir la cruza para crear variedades que tengan incorporados genes-R, y que aseguren buenos niveles de resistencia a esta enfermedad. Lo anterior no es una tarea fácil por dos razones principales: primero, una raza de roya que puede ser predominante durante una o varias temporadas agrícolas, en algún momento deja de serlo. Y, segundo, los genes R de un cultivar en particular, pueden no conferir resistencia a una nueva raza, lo que en resumen genera lo que se conoce como el quiebre de la resistencia de la planta.

QUÉ OCURRIÓ EL AÑO 2018 CON PST EN LA REGIÓN DE LA ARAUCANÍA

En Chile hasta el año 2016, todos los cultivares de triticale creados por INIA mostraban alto nivel de resistencia a Pst o a las razas presentes a esa fecha. En la primavera del 2017, en el campo experimental de INIA Carillanca, se detectaron por primera vez pústulas en algunas de las líneas avanzadas de triticales, creando preocupación e incertidumbre por lo que podría ocurrir la siguiente temporada agrícola. A fines de septiembre de 2018, se detectaron los primeros focos de Pst en siembras comerciales de la variedad Faraón INIA, en sectores ubicados al norte de Temuco. Pocos días después, nuevos focos fueron confirmados en la misma variedad en la zona de Traiguén, Quino y Ercilla. En todos los casos, el cultivo se encontraba en estado de dos nudos alcanzando severos niveles de ataque, tanto en las hojas como en las vainas. Otras variedades de triticales también fueron afectadas por el brote de Pst, sin embargo, Faraón INIA alcanzó los mayores niveles de ataque, con pérdidas que superaron los 50 quintales por efecto de la enfermedad, la que sobrepasó el nivel 80S de infección foliar (80 corresponde al porcentaje de tejido verde comprometido y S a un nivel de susceptibilidad completa). Esta situación obligó a que muchos agricultores realizaran aplicaciones de fungicidas foliares; práctica de manejo que en temporadas anteriores era puesta en duda por los buenos niveles de resistencia que mostraban esas variedades.

¿CUÁL ES LA CAUSA DEL BROTE DE PST EN TRITICALE?

Con el objetivo de dilucidar la causa del brote de roya amarilla, esporas de Pst fueron recolectadas en dos variedades de triticales y en una de trigo durante la primavera de 2018, las cuales fueron enviadas al Centro Global de Referencia de Royas (Global Rust Reference Center, GRCG) ubicado en Dinamarca. En febrero de 2019, y después de varios meses de estudios, se determinó que las muestras de Pst correspondían al grupo genético denominado PstS13 (tipificación basada en marcadores de ADN) y la raza fue identificada como Triticale2015, que es prevalente en triticales y trigos duros. El grupo genético PstS13 había sido detectado por primera vez en Europa en 2015, donde las variedades de triticales fueron ese año severamente afectadas y la raza asociada (solo una) fue nombrada “Triticale2015”. En el año 2017, este mismo grupo genético/raza había sido detectado en Argentina, alcanzando una alta dispersión en ese país. En resumen, en 2018 el grupo genético PstS13 raza Triticale2015 fue por completo predominate en Argentina y Chile, afectando severamente trigos y triticales.

¿CÓMO ENFRENTAR LA ROYA EN LA PRESENTE Y FUTURAS TEMPORADAS?

La roya amarilla, en particular, es una enfermedad muy grave en varios países del mundo, incluyendo Chile, con algunos patrones inusuales dependiendo de las variedades afectadas. Actualmente, y como una forma de anticiparse al efecto Faraón INIA-2018, se evaluarán nuevamente muestras de roya amarilla para determinar la existencia de nuevas razas que afecten a los triticales. Estas evaluaciones se realizan anualmente en el Centro Global de Referencia de Royas (Global Rust Reference Center, GRCG), para determinar cuál es la raza prevalente o si aparecen nuevas. Sobre la base de lo anterior, y con esta información, el fitomejorador puede ir programando cruzas para incorporar las mejores combinaciones que otorguen nuevas fuentes de resistencia, con el fin de mantener de forma controlada la dinámica en la aparición de las razas más agresivas. Las pruebas iniciales de las muestras de roya amarilla, analizadas por el Centro Mundial de Referencia de la Roya en Dinamarca, sugieren que hasta el momento solo una raza está implicada en los graves ataques de la roya amarilla en triticales (Triticale2015 del grupo genético PstS13), la cual produce efectos de daño severo en una variedad susceptible como es el caso de Faraón INIA. Los agricultores que consideran esta variedad en sus programas de siembras para la presente temporada, muy probablemente deberán protegerla por medios químicos, de lo contrario quedarán expuestos a un alto riesgo que esta enfermedad ocasione mermas importantes en la calidad del producto y en su productividad. En el caso que las aplicaciones no sean preventivas, siempre es importante recordar que se deben realizar una vez detectados los primeros síntomas. Además, en infecciones tempranas y cuando existen condiciones ambientales propicias para esta enfermedad, una segunda aplicación podría ser requerida después de transcurridos unos 35 días, para el caso de aplicaciones con los fungicidas más efectivos del mercado.