Patrocinadores



NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MECANIZACIÓN: El camino constante hacia una Agricultura de Precisión

NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MECANIZACIÓN: El camino constante hacia una Agricultura de Precisión

Recientemente en una visita a Washington D.C., en el marco del XIII Taller de Seguimiento Técnico de Proyectos de FONTAGRO, organismo que reúne a 15 países de Iberoamérica, un grupo de directivos e investigadores de los Institutos de Investigación Agropecuaria (INIAs) de la región, visitó las instalaciones de la NationalAeronautics and SpaceAdministration, conocida como NASA (por sus siglas en inglés).

“Como parte de este viaje, los representantes de la NASA nos mostraron el trabajo que se está realizando en el uso de mapas satelitales para monitorear la agricultura y el desarrollo de cultivos agroalimentarios como parte del Grupo de Observación de la Tierra y Seguimiento Agrícola Mundial (GEOGLAM), en el cual el INIA de Chile está actualmente integrado a la red a nivel de Latinoamérica”, explicó el Director Nacional del INIA, Pedro Bustos.

Emilio Ruz, Encargado de Cooperación Internacional del INIA puntualizó que “este trabajo fue establecido por el G20 (grupo integrado por los países más industrializados y emergentes del planeta) para aprovechar las observaciones de la Tierra y reforzar la capacidad de la comunidad mundial de generar información dinámica, exacta y factible sobre la producción de alimentos a escala nacional, regional y mundial”.

Añadió que “desde el año 2017 el INIA está adscrito a esta iniciativa a través del GEOGLAM Latinoamérica, cuyo objetivo es apoyar a los países de la región en la adopción y mejora de los sistemas de monitoreo agrícola, para agregar valor a los programas nacionales de estadística agrícola como losdela Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) y el Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN) en Chile”.

Así, desde hace más de un año, investigadores del INIA se han estado capacitando en el uso de estas nuevas tecnologíasa través de este programa, integrándose a las redes de intercambio para conocer las metodologías que permita analizar a través de imágenes satelitales, las áreas cultivadas y el comportamiento de cultivos. A su vez el INIA, al contar con estas capacidades tecnológicas y acopladas al conocimiento regional y sus cultivos, busca interactuar como puente con otras organizaciones nacionales como ODEPA para, en un futuro cercano, integrar a Chile en el reporte mundial sobre cultivos que realiza GEOGLAM.

Y así como el monitoreo de los cultivos agrícolas usando los satélites de la NASA ya es una realidad, también lo es el uso de drones (vehículos aéreos no tripulados) en la agricultura. El ingeniero agrónomo y director del Programa Nacional de Agricultura de Precisión del INIA, Stanley Best, señaló que ésta es una práctica cada vez más común, debido a los buenos resultados en términos de eficiencia, que han sido confirmados por los agricultores y los investigadores.

Esta tecnología permite remediar los problemas con eficacia, en las zonas exactas en que se requiere y a menor costo. “Cuando entro al huerto y veo que tengo plantas secas, es un síntoma de falta de riego, pero que se puede detectar mucho antes a través de la fotografía multiespectral, lo mismo que problemas de nutrición y otros. Eso me permite responder antes de que el problema avance y se vuelva incontrolable, y en las zonas que realmente lo necesiten, lo que además, significa que podemos hacer la remediación a menor costo y con menos insumos, lo que implica una agricultura más sustentable”, expresó.

Según Best, “el productor necesita tener información certera para tomar medidas, y hoy la tecnología nos permite decirle al productor qué tiene que hacer y cómo, de manera eficiente”.

También como estas tecnologías, el uso de robots ya no es algo del futuro, sino del presente. Sin ir más lejos el propio Stanley Best desarrolló y patentó junto a una universidad de Bélgica, una mano robótica para cosecha de frutas y además en nuestro país, estamos ante una revolución en el sector lechero, con la incorporación de robots de ordeña. De hecho, Chile ha sido foco de interés mundial luego que el empresario Carlos Heller instalara la lechería robotizada más grande del mundo, con 68 robots de ordeña en la zona de Los Ángeles, con tecnología de la compañía DeLaval. En este ámbito, otro hito será la próxima instalación de la primera lechería robotizada en sistemas de producción de leche a pastoreo de Chiledestinada a investigación, capacitación y entrenamiento. Esta obra estará ubicada en el Centro Regional de Investigación INIA Remehue, en las cercanías de Osorno y podrá ser visitada.

Otros avances científico-tecnológicos que impactan en el agro, tienen relación con disciplinas como la biotecnología, el mejoramiento genético, el control biológico, la nanotecnología y la agricultura protegida a través del uso de cubiertas especialmente en frutales. La pregunta que surge entonces es: ¿y ahora qué viene?

La edición génica, por ejemplo, es una disciplina que podría transformar la manera de generar nuevos alimentos. Así como el uso de marcadores moleculares de ADN permite saber si una nueva variedad (de trigo, papa o una fruta, por mencionar algunas opciones) es resistente a ciertas enfermedades, la edición génica permite aislar un gen y producir alimentos mejorados en menos tiempo.

En la primera reunión del Núcleo de Estudio de Nuevas Técnicas de Mejoramiento Genético” del PROCISUR, organismo que reúne a los instituto de investigación agropecuaria del Cono Sur de América, los especialistas concluyeron que “la edición génica puede producirprofundas transformaciones en la industria biotecnológica agropecuaria,dada su potencialidad, sus costos moderados y un nuevo escenario regulatorio. Además este grupo señaló en un reciente documento que en el mundo entero la edición génica “representauna revolución tecnológica pocas veces vista, debido no sólo a sus particularesventajas técnicas sino a la posibilidad deintroducir modificaciones genéticas con alta eficiencia e inusitada velocidad, toda vez que se tenga instalada una plataforma decapacidades, se elija adecuadamente lascaracterísticas que se desea mejorar y sedisponga del germoplasma élite adecuado”.

De esta forma, la ciencia está buscando responder a los desafíos del sector agroalimentario, como son: el cambio climático, el uso eficiente de los recursos hídricos, la sustentabilidad y como siempre la eficiencia y la rentabilidad del negocio, entre muchos otros factores.

En este escenario, el uso de nuevas tecnologías que apoyen el desarrollo del sector y lo hagan más eficiente, representa para muchos un imperativo.

Para Juan Pablo Matte, secretario general de la SNA, las tecnologías e innovaciones no han sido ajenas a los agricultores nacionales, pues desde tiempos remotos han trabajo la tierra importando las tecnologías más vanguardistas.

“Hoy día sigue siendo así pero con la diferencia que cada vez más agricultores están utilizando la mejor tecnología disponible, lo que no sólo permite mejoras en la productividad (mayores rendimientos), sino también en la calidad del producto obtenido”, destaca.

El dirigente gremial destaca a su vez que el consumidor ya no es el mismo que el de hace algunos años. “Estamos frente a un consumidor más exigente, que tiene muchas más alternativas en cuanto a acceder a ofertas y, por tanto, aquellos productos que destaquen con un producto estable, de calidad y, en definitiva, elaborado con los mayores estándares de calidad posibles, será el producto elegido”, dice.

Así por ejemplo, destaca todas aquellas tecnologías que permitan adelantarse a efectos climáticos, tecnificación en las labores culturales, riego tecnificado y nanotecnologías. En suma, todos aquellos aspectos relacionados con una agricultura de precisión, de modo tal de poder usar los insumos en los momentos oportunos y en cantidades cada vez más eficientes.

Si bien la fruticultura, horticultura y vitivinicultura son los rubros más tecnológicos, la agricultura tradicional que se dedica a la producción de cultivos como trigo, papa y maíz, entre muchos otros, manejados históricamente con un criterio más extensivo, también han dado un salto importante.

“Es un paradigma que existe porque se tiende a pensar que la agricultura tradicional es sinónimo de métodos arcaicos, siendo que no es así. El desarrollo de las semillas que se están plantando, las nuevas variedades, el proceso productivo que se lleva a cabo y la maquinaria disponible, que si bien puede que no sea propia, llega a los agricultores gracias a los prestadores de servicios, permiten hoy a productores con menos recursos acceder a manejos más especializados. Incluso, todo lo que se ha hecho para el desarrollo de las empastadas para la ganadería, con especies forrajeras con mayores resistencias a las malezas o ciclos vegetativos más cortos para que se adaptan a la variabilidad climática, son aspectos que caracterizan a la agricultura moderna”, dice.

Por ello, a nivel gremial destaca el rol que han jugado los grupos de transferencia tecnológica, primero bajo el alero del INIA y, más tarde, a través de la Fundación GTT. Al respecto dice: “desde hace más de 30 años constituimos estos grupos con una metodología de trabajo importada pero que apuntaba a seguir fortaleciendo y potenciando a grupos de agricultores para que vayan a la vanguardia con el uso de tecnologías. Todo este trabajo colaborativo y asociativo que se genera en los GTT es justamente lo que estamos interesados en seguir potenciando e ir sumando cada día a más productores”.

Labores culturales también se modernizan
Parece ser que en la preparación de suelo la tendencia a nivel mundial es clara: reducir el número de labores y tránsito del tractor sobre el campo. Es que la simplificación de las tareas ha ido de la mano con la evolución de los implementos para trabajar la tierra. Si antes había que pasar cuatro veces la rastra, hoy con una sola pasada se logra el mismo resultado y el tractor puede hacer tres labores a la vez.

“Y así como dice la premisa en el diseño menos es más, parece que en el arte de la preparación de suelo mientras menos tractor se meta en el potrero, más efectiva va a ser su preparación, porque al fin de cuentas lo que se evita es compactar la tierra. Para lograrlo hay que contar con los implementos adecuados y eso requiere de una gran inversión. Los cambios que hemos visto en la maquinaria para la preparación de suelo permiten efectuar una agricultura más sustentable, evitando el excesivo gasto de combustible y fertilizantes”, explica Jorge Riquelme, ingeniero agrónomo y ex investigador de INIA Raihuén.

El tractor del futuro
En este escenario moderno, el sueño del tractor sin conductor también ya es una realidad. Son varias las empresas que han lanzado y presentado el primer tractor autónomo en diversas ferias agrícolas del mundo. En algunos casos son prototipos y en otros ya se encuentran disponibles en el mercado.

Un especialista en labores culturales es Jaime Quijada, ingeniero agrónomo, que desde hace varios años viene promoviendo el uso de camellones en campos de riego, pues otorga una seguridad para el establecimiento del cultivo, al estar en altura tiene una mayor superficie expuestas al sol y, por ende, alcanza mayores temperaturas que un suelo plano, y es más fácil de regar, llevando consigo un ahorro de un 35% de agua al regar por surco, lo que es de suma importancia en el escenario actual de escases hídrica.

“Lo fundamental es la preparación de suelo y el sistema de siembra. Hoy día se busca incorporar los rastrojos y para que ésta sea óptima el suelo debe estar apretado, debe tener temperatura, humedad y el Nitrógeno libre suficiente para que se multipliquen los microorganismos que generan la materia orgánica. Una vez incorporado el rastrojo viene la preparación de suelo propiamente tal, la que comienza con la rastra de disco y el rodillo rastrojero. Después el arado que deja todo mullido o pulverizado. Luego viene el vibro pesado y así se puede comenzar la faena de preparación de los camellones. Si es primavera, se pasa un melgador y luego el rodillo moldeador, quedando el camellón listo para sembrar. Pero también está el camellón de otoño. Luego del melgador se deja el suelo pasar el invierno con los terrones, los cuales con las lluvias, el viento y las diferencias de temperatura se van deshaciendo. Terminado el invierno al decidir la siembra opera el botador de cama, la que corta la cresta del camellón, quedando una cama de semilla plana y limpia. Los terrones que quedan se van al surco y ahí se siembra. Con este procedimiento se evitan al menos dos riegos: el de antes de sembrar y el posterior a la aporca”, explica.

Telemetría y control en riego En el ámbito de riego, para Juan Solar, gerente de Comercial Valley Chile Ltda., empresa especializada en riego por pivotes, uno de los sistemas de riego por aspersión pero a gran escala e ideal para cultivos tradicionales, los pivotes ofrecen una serie de ventajas sobre otros tipos como el riego por carrete.

“Pese a que aparecieron prácticamente en el mismo momento en el mercado, tiene dos ventajas principales: la calidad del riego, ya que es un riego muy similar a la lluvia, con muy poca pérdida por viento; a diferencia del carrete que es un chorro que debe recorrer una gran distancia y, por ende, la calidad de la gota es muy distinta. La otra gran ventaja es el consumo y ahorro energético que tiene el pivote sobre el carrete. El pivote necesita menos energía en las bombas para alimentarse de agua, lo que redunda en una mayor eficiencia energética. A eso podemos agregar la superficie que puede regar un pivote, que fácilmente puede llegar a 100 ha, una extensión impensada para un carrete”, señala.

Un aspecto relevante que destaca Solar es que el sistema de riego por carrete debiera tender a desaparecer, en la medida que se vaya necesitando un mayor control sobre las tasas de aplicación que requiere un determinado cultivo o por demandas energéticas que sean más eficientes.

En cuanto a tecnología nueva que está llegando a nuestro país en pivotes destaca la telemetría e inteligencia artificial aplicada al monitoreo y control del cultivo-riego. “Con las tecnología hoy día puedo controlar cuándo y cuánto riego desde cualquier lugar, gracias a diferentes aplicaciones. Puedo hacer un balance hídrico semanal o mensual del campo para determinar cuánta agua estoy aplicando. También puedo programar el pivote para que su riego sea diferenciado en determinadas zonas, lo que se llama VRI”, apunta.

Más específicamente, Comercial Valley Chile dispone de tres innovadoras tecnologías: BaseStation3, AgSense e Irrigerconnect. Las dos primeras, una intrapredial y la otra basada en la web, son soluciones de monitoreo y control de pivotes, permitiendo además programar los equipos y recabar la información histórica fundamental. Irrigerconnect va un paso más allá, procesando distintas fuentes de información (climática, desarrollo fenológico del cultivo, fotos satelitales, etc.) para entregar un diagnóstico completo del estado hídrico del suelo y la planta, para así tomar la decisión correcta de riego.





Campo&Tecnología © 2018